• Titulo

    Del procedimiento en las faltas y en ciertos delitos
  • Autor (es) / Colaborador(es)

    José de la Asunción Riveros Godoy / Omar Eladio Quintero
  • Institución

    Universidad de Los Andes - Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
  • Tipo Documento

    Trabajo especial de grado
  • Resumen

    Español

    En la presente tesis se han tratado las diversas instituciones haciendo una adecuación metodológica de estas en relación con el juicio ordinario, ordenando las materias con esfuerzo, ya que el juicio verbal carece de Concatenación. Al estudiar éstas afloran a nuestro pensamiento constantes dudas, y para esa tarea de interpretación a proceso tan imperfecto es necesario recurrir a la lógica y demás formas usuales. Es muy deseable que en Venezuela reciban mejor atención estos pequeños procesos, porque ellos pueden llegar a constituir si se aplican eficientemente junto con los juicios correccionales, el germen de los futuros juicios orales que en otros países se vienen aplicando eficazmente, somos pesimistas, sin embargo, de que lleguen a implantar pronto para los delitos más graves porque aún para los delitos menos graves no se ha visto un despertar suficiente y generalizado. La gran autonomía de que goza el Juez Municipal para efectuarlo sin existir la institución de la consulta hace presumir una eficacia del mismo a medias. En una oportunidad dije sobre ellos "es deseable que los Magistrados de esos Juzgados sentencien interpretando la ley correctamente conforme a los Métodos usuales e igualmente acogiendo la doctrina más adecuada y moderna y siguiendo el criterio de Casación. De lo contrario veríamos el Derecho en completa anarquía" Recordemos que la Ley sobre Delito de Violación de los Derechos Alimentarios del Menor, en el procedimiento que trae ordena la consulta cuando el Juez que dicta la sentencia no es Abogada. Esta disposición debería ser incorporada para el juicio de faltas y delitos leves, mientras subsisten personas no profesionales del Derecho al frente de Juzgados de Municipio o Distrito, estos últimos haciendo las veces de Juzgados de Municipio. Además de lo anteriormente dicho, nos encontramos con un procedimiento que no trae reglas precisas para su desarrollo, al contrario de lo que sucede con el juicio oral ordinario de Francia, España e Italia. En cuanto al primero de esos países tiene Tribunales de Policía, por no tener a la mano un Código de Enjuiciamiento de España e Italia no puedo decir cuál es el procedimiento que se siguen en ellos para contravenciones. Entre nosotros el acto oral se desarrolla de manera sencilla, porque nada se dice en el Código sobre la continuidad o no de las sesiones, ni sobre la compostura que deben adoptar las personas que aunque ajenas al proceso asisten a las sesiones. En nuestros Tribunales de Parroquia se acostumbra iniciar el acto con un toque de campanilla, donde la hay. Hecho esto, o sea, abierto el acto el Juez le concede el derecho de palabra al reo, y a su Defensor. Luego pueden solicitar el derecho de palabra las demás partes intervinientes, y el Tribunal da el asentimiento. Previa venia del Tribunal las partes pueden intervenir para leer un escrito, para repreguntar a los testigos presentes. El Juez juramenta el testigo, perito o experto, haciéndole las preguntas que deseare para esclarecer mejor el asunto; estos pueden rendirla en forma oral o en forma sintética por escrito y de lo cual Va dejándose constancia en autos. El Juez dicta, y lo mismo las partes. Puede también el Juez llamar la atención a los intervinientes para que se guarde el respeto al Tribunal y de las personas. Al final se dicta la sentencia, se firma el acta y el funcionario judicial mencionado declara en la misma forma terminado el acto. Esto es más o menos lo que se hace, en ausencia como dijimos de disposiciones expresas del Código. Se ha generalizado poco la costumbre entre la población de asistir a estos juicios, ellos pasan desapercibidos, tal vez por la poca publicidad y poco conocimiento que de ellos tiene la colectividad. Además los locales donde funcionan los Juzgados municipales, por lo general son pequeños y sin las comodidades para la celebración de dichos juicios. Eso mismo viene aconteciendo hasta con los Juzgados de Primera Instancia, que carecen de amplios salones para verificarlos, es decir, que aun no estamos preparados para instaurar ese tipo de procedimiento como exclusivo. Falta también el personal preparado para esos menesteres, ya que el juicio oral es ritual y solemne.