• Titulo

    Ajuste y validación de un procedimiento de determinación de actividad enzimática celulasa en suelos a partir de la valoración espectrofotométrica de azúcares reductores
  • Autor (es) / Colaborador(es)

    María Clodulfa Albarrán Balza / Guillermo Bianchi / Roberto Mario Skwierinski Buonocore / Enrique J. Millán Barrios
  • Institución

    Universidad de Los Andes - Facultad de Ciencias - Departamento de Química
  • Tipo Documento

    Trabajo especial de grado
  • Resumen

    Español

    El suelo es un recurso natural que necesita ser preservado y así mejorar su calidad y capacidad productiva. Los indicadores de calidad son un conjunto de parámetros (propiedades físicas, químicas y biológicas) que buscan establecer estándares de calidad para el recurso suelo; dentro de este conjunto se consideran las actividades enzimáticas por estar muy relacionadas con las demás propiedades y por ser sensibles a los cambios generados por el uso del suelo (González et al. 2008). Los suelos son capaces de amortiguar los efectos de malas prácticas culturales o de contaminantes. Esta propiedad puede conducir a que sufran daños graves que no se detecten a tiempo. El seguimiento de los cambios en la actividad de algunas enzimas tales como β-glucosidasa, deshidrogenasa, fosfomonoesterasa y ureasa permite, mediante el cálculo de determinados índices, evidenciar perturbaciones ocurridas en cortos lapsos. El éxito en la detección oportuna, depender de la sensibilidad y precisión con que se las evalúe (Bianchi et al. 2008). Uno de los procedimientos de uso más frecuente para la medida de la actividad enzimática de la celulasa, desarrollado inicialmente por Ghose (1987) y posteriormente Wood y Bhat (1988), se basa en el uso del ácido 3,5-dinitrosalis-lico para la medida de los azucares reductores liberados por la acción de la enzima sobre la carboximetilcelulosa incorporada al suelo como sustrato. Es a este procedimiento al que se dirigieron los estudios con la finalidad de mejorar su desempeño. Los estudios se concentraron en los análisis de la influencia del pH y temperatura de digestión y el tamaño de las partículas de la muestra sobre la exactitud, sensibilidad y precisión del procedimiento. Los resultados obtenidos mostraron que, dentro de los rangos estudiados, (pH 5 a 8, temperaturas entre 20 y 60 °C y tamaño de partículas ≤ 2 mm - ≤ 0,2 mm), haciendo la digestión a 40 °C y a pH 5,0 con un tamaño de partícula ≤ 0,2 mm se logra el máximo de precisión mientras que si las determinaciones se efectúan a pH 5,3 la sensibilidad se incrementa en un 6 % mientras que la precisión disminuye a la mitad respecto a la obtenida a pH 5,0.